Modelo Malcolm Baldrige Y EFQM

PREMIO NACIONAL DE CALIDAD MALCOLM BALDRIGE

El Premio Nacional de Calidad Malcolm Baldrige se crea en Estados Unidos en 1987, como respuesta a la proliferación de productos japoneses en el mercado estadounidense por parte de las organizaciones del país norteamericano, en el convencimiento de la Gestión de Calidad Total es necesaria para competir en el mercado internacional. Asimismo surge el Premio Nacional de la Calidad Americana.

Sus objetivos primordiales son la sensibilización al país y a las empresas sobre la importancia de la Gestión de la Calidad Total como enfoque competitivo de gestión así como contar con un mecanismo que reconozca de forma pública los méritos de aquellas empresas que han implementado los principios de la Calidad Total exitosamente.

En el Malcolm Baldrige el liderazgo debe orientarse hacia la dirección estratégica y los clientes. Asimismo, los líderes han de gestionar basándose en los resultados. La medición y los indicadores se consideran básicos para la construcción de estrategias que posibiliten que la organización mejore su desempeño, aumente la satisfacción de clientes y grupos de interés[1] y, consecuentemente, sus resultados clave.
La evaluación de las organizaciones candidatas al MBNQA se basa en sus logros y mejoras en siete áreas, conocidas como los “Criterios Malcolm Baldrige para la Excelencia en el Desempeño (Malcolm Baldrige Criteria for Performance Excellence).

A su vez los criterios del modelo Malcolm Baldrige están fundamentados en Valores y Conceptos Nucleares (algo común en los modelos de calidad y excelencia), que deben ser propiciados y difundidos por las organizaciones que buscan un desempeño excelente de modo que se interioricen en la cultura organizacional:

Liderazgo visionario
Excelencia orientada al consumidor
Aprendizaje organizativo y personal
Valorar a empleados y socios
Agilidad
Enfoque en el futuro
Gestión para la innovación
Gestión por hechos
Responsabilidad social
Enfoque en resultados y creación de valor
Perspectiva del sistema

Los siete Criterios presentados en el gráfico se subdividen en Subcriterios. Existen 19 Subcriterios, cada uno de los cuales apunta a un requerimiento principal del Modelo. Entre paréntesis se especifica puntuación que el Modelo asigna a cada criterio y subcriterio

1. Liderazgo

2. Planeamiento Estratégico

3. Orientación hacia el Cliente y el Mercado

4. Medición, Análisis y Gestión del Conocimiento

5. Orientación hacia las Personas

6. Gestión de Procesos

MODELO EFQM DE EXCELENCIA

La EFQM (European Foundation for Quality Management) fue fundada en 1988 por los presidentes de las 14 mayores compañías europeas, con el apoyo de la Comisión Europea. La Fundación tiene como principal misión el incremento de la eficacia y la eficiencia de las organizaciones europeas, reforzando la Calidad en todos los aspectos de sus actividades, así como el estímulo y la asistencia al desarrollo de la mejora de la Calidad en Europa.

En esos objetivos, la EFQM otorga anualmente el Premio Europeo a la Calidad, así como otras distinciones, utilizando como criterio de decisión el Modelo EFQM de Excelencia.

El modelo se apoya en la evaluación sobre la base de hechos, lo que permite adoptar las medidas necesarias para avanzar en la mejora de la gestión. El modelo EFQM constituye a su vez un instrumento para el evaluar de forma continuada el progreso mediante la aplicación periódica y sistemática de la autoevaluación.

El Modelo EFQM se fundamenta en un conjunto Conceptos Fundamentales, que son los principios clave sobre los que se asienta.

La premisa primordial del Modelo EFQM puede expresarse como: Conseguir los mejores resultados por medio de la implicación de todos los empleados (Personas) mejorando continuamente sus procesos.

En otras palabras: la satisfacción de clientes y empleados, así como el impacto en la sociedad, se alcanzan a través de un liderazgo que impulse la estrategia, la gestión del personal, los recursos y los procesos, hacia la consecución de la excelencia en los resultados clave.

Con la autoevaluación se identifican los puntos fuertes y las áreas de mejora que deben desarrollarse, al ser esenciales para la organización. La obtención de estas puntuaciones permite la comparación con otras organizaciones y llevar el seguimiento de las acciones de mejora emprendidas en la propia, al realizarse de nuevo la autoevaluación al año siguiente.

Como en todos los modelos de calidad, el objetivo principal de la autoevaluación no es alcanzar una puntuación numérica, sino identificar los puntos fuertes y las áreas de mejora y, de esta manera, establecer planes de acción para la mejora.

Las organizaciones que se autoevalúan pueden optar, además de los premios instituidos al efecto, a alguno de los niveles de reconocimiento del Modelo.

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